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Una madre orgullosa

Doña Rosa tiene una reina en su hogar

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La señora Rosa María Espinoza es la madre de Nuestra Belleza Latina 2007, Alejandra Espinoza. Es una mujer inmigrante mexicana, que se siente feliz con sus diez hijos y muy orgullosa de Alejandra, en particular, por todos los logros que ha alcanzado. Hablamos con la madre de chica latina más linda de Estados Unidos y nos contó cómo se siente al tener a una reina en su hogar. No te pierdas Nuestra Belleza Latina todos los viernes a las 10PM / 9 Centro por Univision y los domingos a las 9PM en Puerto Rico.


Doña Rosa María, que vive en San Diego y la encontramos durante una de las grabaciones de Nuestra Belleza Latina porque vino a acompañar a Alejandra por un par de días, recuerda que a su hija siempre le ha gustado el mundo en el que está desde que ganó la corona y no puede olvidar el día en que su hija se convirtió en la reina. 'Desde chiquita bailaba, cantaba y desfilaba en la casa. Cuando le dieron la corona recordé esas imágenes de Alejandra cuando era niña, pero esta vez ya no era un juego, esto era la vida real', dice Doña Rosa.

Cuando Alejandra se convirtió en Nuestra Belleza Latina se mudó a la ciudad de Miami y su madre dice que la extraña mucho, sin embargo madre e hija se ven al menos una vez al mes. Los padres han viajado tres veces a Miami y Alejandra va a su casa todos los meses. Además, 'todos los días hablamos. Me dice qué va a hacer, en qué programas va a salir. Me dice cuando va a El Gordo y la Flaca o cuando va a Sábado Gigante', agrega Doña Rosa.

La fama llegó a su casa

Y, cuando como una de las grandes estrellas de Univision, Alejandra sale en la tele, tanto su madre, como su padre y sus nueve hermanos, no se pierden los programas en los que aparece y se sienten muy orgullosos de ella. Pero la fama no solo tocó la puerta y cambió la vida de esta chica, toda la familia tuvo una porción del pastel. 'En la calle me reconocen, me preguntan por ella, la gente me dice que ve a Alejandra en la tele y en la comunidad me hablan como si la conocieran de siempre. Todos vivimos felices y muy orgullosos'. Y no es para menos ya que con su carisma, su simpatía y su progreso ante las cámaras de televisión, Alejandra se ha ganado el cariño de los televidentes.


Aunque la vida en la familia Espinoza sigue igual, ahora Doña Rosa confiesa que se cuida más al salir a la calle. 'No podemos salir en fachas. Ahora me arreglo más porque la gente me saluda hasta cuando voy al mercado', añade.

Como madre, Doña Rosa no puede evitar darle un consejo a su hija y aunque afirma que Alejandra va por buen camino y le gusta todo lo que está haciendo, le aconseja a su hija que 'le ponga mucho empeño a todo lo que haga. Siempre le hemos tenido confianza y lo que ella decida está bien'.