Inmigración

Trump no hace una sola mención al asilo en la frontera con México

Desde que llegó a la Casa Blanca, en enero de 2017, Trump lanzó una dura política que tiene como objetivo frenar la inmigración indocumentada, incluyendo a los solicitantes de asilo cuando entran al país por lugares que el gobierno define como “no autorizados”.
6 Feb 2019 – 10:38 PM EST

El presidente Donald Trump no hizo una sola mención al tema del asilo en su discurso sobre el Estado de la Unión este martes ante el Congreso, dejando de lado la principal causa que motiva a miles de migrantes centroamericanos que huyen de sus países a causa de la violencia y la pobreza.

“El estado sin ley de nuestra frontera sur es una amenaza para la seguridad y el bienestar financiero de todos los estadounidenses”, dijo Trump ante un congreso dividido entre republicanos con mayoría en el Senado y demócratas controlando la Cámara de Representantes.

Trump dibujó una frontera caótica donde prevalece, dijo, “una tolerancia para la inmigración ilegal que no es compasiva, sino cruel”, una critica que deja de lado leyes y acuerdos judiciales aprobados para proteger la visa de niños, mujeres y adultos que huyen de sus países para salvar sus vidas.

También mencionó que los traficantes de personas y los traficantes de sexo aprovechan las amplias zonas abiertas entre nuestros puertos de entrada para contrabandear a miles de niñas y mujeres jóvenes a Estados Unidos y venderlas para la prostitución y la esclavitud moderna”, pero no aportó datos que corroboren las afirmaciones.


Política antiinmigrante

Desde que llegó a la Casa Blanca, en enero de 2017, Trump lanzó una dura política antiinmigrante que tiene como objetivo frenar la inmigración indocumentada, incluyendo a los solicitantes de asilo cuando entran al país por lugares que el gobierno define como “no autorizados”.

A principios de noviembre del año pasado Trump firmó una proclama con un nuevo reglamento que negaba el asilo a inmigrantes indocumentados que entraran a Estados Unidos por lugares fuera de puertos autorizados. Pero el 20 de ese mes una corte federal ordenó al gobierno que volviera a aceptar solicitudes de asilo de inmigrantes, sin importar por donde entraron al país, y de esa forma respetar la ley de asilo de la cual Estados Unidos es garante.

Trump tampoco tuvo en cuenta esta noche el Acuerdo Judicial Flores de 1997 que prohíbe al gobierno federal privar de libertad a menores de edad. Y olvidó tener en cuenta la existencia de la Ley TVPRA de 2008 sobre prevención de tráfico humano, que prohíbe la deportación inmediata de menores de países no fronterizos (México y Canadá) y que sea un juez quien decida sus futuros en Estados Unidos.

Todas estas protecciones legales Trump las consideró esta noche como una “tolerancia cruel”.

“Lo que quiere el presidente (Trump) es una reforma de inmigración y no lo dice abiertamente”, indica Ezequiel Hernández, un abogado de inmigración que ejerce en Phoenix, Arizona. “Nuevamente denomina incorrectamente como criminales a las personas indocumentadas que llegan pidiendo un proceso legal”, agregó.

Por otra parte, el argumento usado por Trump sobre la necesidad de construir un muro a lo largo de la frontera con México para frenar la inmigración ilegal, contradice incluso informes del gobierno federal que demuestran que dos tercios de los 11 millones de indocumentados que hay en el país entraron con visa y se quedaron más allá del plazo de permanencia autorizad o.

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