Inmigración

Las demoras en el servicio de inmigración se convierten en un muro invisible para los inmigrantes en EEUU

Abogados y activistas se muestran preocupados por los atrasos y aseguran que los más afectados son las familias, poblaciones vulnerables y empresas estadounidenses "que dependen de adjudicaciones oportunas".
5 Feb 2019 – 11:17 AM EST

Las demoras en los tiempos de procesamiento de trámites del servicio de inmigración tienen alarmados a inmigrantes, abogados y activistas. En algunos casos, gestiones que antes no demoraban más de seis meses, ahora la espera puede llegar hasta los 30 meses y más y no hay garantías de que el sistema mejore en el corto plazo.

En julio del año pasado Univision Noticias reportó que el trámite para la ciudadanía (Formulario N-400 demoraba entre 10.5 y 20 meses, dependiendo de la ubicación de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) que tramitaba la solicitud:


  • Queens, NY: 11 - 15 meses.
  • N. Orleans, LA: 12.5 - 18.5 meses.
  • Las Vegas, NV: 12.5 - 16.5 meses.
  • Boston, MA: 6 - 14 meses.
  • Miami, FL: hasta 21 meses.

Seis meses más tarde, los tiempos de espera en general se mantienen, y en algunos casos aumentó el tiempo mínimo para la resolución de un caso de naturalización. Pero en la oficina de Las Vegas, por ejemplo, la espera se extendió de un máximo de 16.5 meses a 31 meses, un aumento del 88%:


  • Queens, NY: 10.5 - 22 meses.
  • N. Orleans, LA: 14.5 – 21 meses.
  • Las Vegas, NV: 15.5 – 31 meses.
  • Boston, MA: 6.5 - 19 meses.
  • Miami, Florida: hasta 22.5 meses.


Demoras ‘injustificadas’

Abogados de inmigración consultados por Univision Noticias califican las demoras registradas en la USCIS de “injustificadas” y advierten que los afectados, en algunos casos, corren el riesgo de ser arrestados y expulsados del país.

“Hemos notado lo que está pasando, hay muchas demoras que antes no existían”, dice Margot Cowen, una abogada de inmigración que ejerce en Phoenix, Arizona. “No creemos que se trate de un plan específico por parte del gobierno para retrasar las gestiones, y que la gente de desanime y no siga adelante con su aplicación”, agregó.

Pero “cuando una persona tiene una petición pendiente y debe documentar su estado migratorio, pero debe esperar mucho tiempo, entonces corre el riesgo de ser detenida y sufrir consecuencias. Le pueden abrir un proceso para echarlos”, indicó.

Un caso frecuente citado por Cowen corresponde a la petición de un hijo por parte de un ciudadano estadounidense. “Estos procesos, en otras épocas, eran cuestiones en las que no se necesitaba mucho tiempo para procesarlas”, dijo.

Cowen añadió que “el trámite que se hacía era para verificar la relación de la persona y no requería nada de tiempo para ver si el acta de nacimiento era válida, si lleva el nombre de la madre y esas cosas. No requería de mayor estudio, pero ahora estamos viendo que este tiempo de proceso que antes era fácil, ahora demora seis, ocho o 10 meses para recibir una respuesta”.

“Creo que han construido un muro de contención hecho sobre la base de cero discreciones en la USCIS”, dijo Cowen. “Estamos viendo un crecimiento de contención de casos para, sencillamente, demorarlos”, apuntó.


“Política errática”

Activistas y organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes también se muestran preocupados por los atrasos en la resolución de casos.

En mi experiencia, aquí en nuestra oficina de Los Ángeles, California, los trámites se han estado tardando en promedio un 50% más que en los tiempos del presidente (Barack) Obama”, dice Juan José Gutiérrez, director ejecutivo del Movimiento Latino USA.

“Lo que antes era como mínimo seis meses, ahora como mínimo la USCIS se demora 9 a 10 meses en un caso de ciudadanía”, agregó. “Pero no en todos los estados las esperas son similares y tampoco no en todas las oficinas las demoras crecieron tanto como señalan algunos”, apuntó.

Estrategia bajo la lupa

A la pregunta respecto a las razones del aumento de las esperas, el activista dijo que “simplemente se debe a una estrategia errática que sigue el presidente (Trump) con su política migratoria de ‘tolerancia cero’”.

“Mire, él (Trump) hace declaraciones antiinmigrantes y eso causa que la burocracia encargada de darle curso a los trámites del público asuma que se le está ordenando que haga las cosas de una manera más complicada en vez de cumplir con su labor de manera eficiente”, señaló.

“Nosotros creemos que el primer paso en esta nueva política (que arrancó cuando Trump llegó a la Casa Blanca el 20 de enero de 2017) fue alargar innecesariamente los trámites migratorios”, indicó Gutiérrez.

A las demoras hay que agregar que, a mediados de noviembre del año pasado la USCIS extendió la capacidad de sus agentes para negar trámites o cancelar visas, y enviar Notificaciones de Comparecencia (NTA, por su sigla e inglés) y que los afectados defiendan sus permanencias en el país en las cortes de inmigración, una medida que forma parte de del Memorando de Políticas fechado el 28 de junio de 2018.


Qué dice la USCIS

La USCIS reconoce demoras en los trámites. Pero lo atribuye a “muchos factores relacionados con los casos de cada individuo”, dice Michael Bars, portavoz de la agencia federal.

Bars asegura que los méritos de cada caso en particular “pueden afectar los tiempos de procesamiento”, y que las esperas “ a menudo, se deben a tasas de solicitud más elevadas en lugar de un procesamiento lento”.

En respuesta al aumento en el número de casos, “USCIS ha implementado una serie de reformas operativas y de procesos, ha contratado personal adicional y expandió sus instalaciones para garantizar que su capacidad de adjudicación se mantenga al ritmo de la demanda sin precedentes de sus servicios en los últimos años”, agregó el vocero.

La agencia indica además que “cuando sea posible, los casos se completan dentro de los objetivos de procesamiento estándar de la agencia”. Y añade que la petición de beneficios se lleva a cabo “de la manera tan efectiva y eficiente como sea posible, de acuerdo con todas las leyes, políticas y regulaciones aplicables”.

En respuesta al crecimiento de demanda de servicios, la USCIS señala que para reducir los tiempos de espera se reabrieron tres nuevas oficinas de campo y amplió otras diez en un esfuerzo por aumentar el procesamiento y la capacidad de las solicitudes de naturalización y otros beneficios.

“La agencia también está abriendo un nuevo centro de servicio en Dallas, Texas”, agregó. Y entre 2012 y 2017 “la fuerza laboral de USCIS, incluidos funcionarios de adjudicación, creció un 38% para mantenerse al día con las demandas de servicios”, apuntó.


El informe de AILA

La Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA) también se muestra preocupada por las demoras. Un informe publicado en su página digital revela que los atrasos impactan los procesos y adjudicación de visas, demoras que en algunos casos “están perjudicando a las familias, poblaciones vulnerables y empresas estadounidenses que dependen de adjudicaciones oportunas".

El estudio añade que en 2018 “el tiempo promedio de procesamiento de casos por parte la USCIS fue un 46% más largo que en 2016. El año pasado, sin embargo, el tiempo de procesamiento registró un aumento del 91% frente al promedio registrado en año anterior, advierte.

Los cálculos, señala la asociación, fueron hechos en base a un análisis de los datos publicados recientemente por la USCIS.

AILA asegura que las demoras se encuentran en niveles de “crisis”, y cita como ejemplo los casos de inmigrantes especiales sobrevivientes de abuso doméstico o menores abandonados que someten el Formulario I-360, para obtener un estado de inmigración legal en Estados Unidos.

Las esperas para la resolución de ese tipo de casos “ se ha triplicado entre los años 2016 y 2018”, denuncia AILA.

Aumento desde Obama

Una revisión de las estadísticas publicadas por la USCIS muestra que el aumento en el número de peticiones de beneficios migratorios no es reciente. Durante el segundo gobierno de Obama (2013-2017) la agencia comenzó a experimentar un crecimiento de solicitudes de beneficios (visas, permisos de trabajo, ciudadanías, ampliaciones de estadía, residencias legales permanentes, asilo, etc.) que sobrepasó su capacidad de respuesta.

Al término del tercer trimestre del año fiscal 2018, la USCIS tenía acumulados 5,655,769 casos de los trámites más frecuentes (peticiones familiares, permisos de trabajo, asilos, TPS, DACA y ciudadanías) frente a los 5,481,899 registrados a la misma fecha del año fiscal 2017 y los 4.11,673 del año fiscal 2016.




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