Elecciones en EEUU

Qué hay detrás del nuevo intento fallido de convertir el día de elecciones en feriado

La participación electoral en el país es de las más bajas de los países industrializados. Los demócratas de la Cámara de Representantes promovieron -sin éxito- su primer proyecto de ley en esta sesión del Congreso para hacer el día de la elección un día feriado nacional.
3 Feb 2019 – 10:57 AM EST

¿Por qué votamos un martes? ¿Por qué el día de la votación no es feriado? Cada cuatro años las mismas preguntas resurgen y muy poco se hace para que la votación sea más fácil. Incluso se hace menos accesible a quienes ya se les dificulta votar, como la clase trabajadora, muchos de ellos hispanos o negros, o la gente con discapacidades.

Este enero, faltando aún un año y nueve meses para las elecciones del 2020, los demócratas de la Cámara de Representantes presentaron la HR-1, su primer proyecto de ley de la actual sesión del Congreso para hacer feriado el día de la votación. La propuesta no llegó muy lejos: el presidente del Senado, el republicano Mitch McConnell, la tildó como "una maniobra para tomarse el poder de parte de los demócratas" y el proyecto murió en la Cámara Alta.

Es un hecho que la participación electoral en Estados Unidos está muy por detrás de los países desarrollados. Mientras que en naciones como Bélgica, Suecia y Turquía más del 80% de su población en edad de votar emitió su voto en elecciones recientes, durante la votación presidencial en EEUU de 2016 menos del 56% de la población en edad de votar lo hizo.

Una de las razones de esta disparidad es que en otros países, como en la mayoría de Europa y América Latina, las votaciones se celebran los domingos o un feriado, y en 24 naciones hay alguna forma de voto obligatorio.


¿Por qué el martes?

Como otros aspectos anticuados y anacrónicos de EEUU, la respuesta está en las cosechas.

La ley que estableció cuándo votamos se remonta a 1845, cuando el Congreso aprobó que el Día de las Elecciones fuera el martes que le sigue al primer lunes de noviembre. ¿Por qué? Porque en ese momento es cuando se acaba la cosecha de otoño pero aún no ha empezado lo peor del invierno.

Hace casi dos siglos, en una sociedad agraria, la medida tenía sentido y estaba diseñada incluso para expandir la votación al evitar conflictos con el calendario agrícola. Así los agricultores podían hacer el viaje de uno o dos días, en una carreta tirada por un caballo, a los lugares de votación, que eran pocos y estaban lejos de donde la gente vivía.

Pero EEUU hace tiempo dejó de ser una sociedad agraria, y lo que en algún momento fue un incentivo hoy es un impedimento a la votación. Muchas veces es de difícil a imposible llegar a las urnas en un día hábil, sobre todo para quienes no pueden faltar a su trabajo por peligro a perderlo o que cobran por hora, como le ocurre a millones de hispanos, estudiantes y madres y padres solteros.

El Centro de Investigación Pew encontró que el 14% de quienes no votaron por el presidente en 2016 dieron como razón "un horario demasiado ocupado o conflictivo". Esta era la tercera razón más importante después de "no me gustaron los candidatos" con un 25% y "mi voto no haría diferencia" con 15%.


¿Qué progreso se ha hecho?

La propuesta de los demócratas de hacer el día de las elecciones un día festivo no es nueva. De hecho, en algunas partes ya es realidad, como en Delaware, Hawaii, Kentucky, Louisiana, Montana, Nueva Jersey, Nueva York, West Virginia y Puerto Rico.

Otros estados requieren que se les permita a los trabajadores tomarse un tiempo libre pagado para ir a votar. En California, el bastión del progresismo, por ejemplo, los empleados que no puedan votar de otra manera deben recibir dos horas libres pagadas al comienzo o al final de un turno.

Por supuesto, cada empleador puede escoger si da o no permiso para votar, incluso si su estado no lo hace oficialmente. En 2016 y en 2018, por ejemplo, la compañía de ropa Patagonia anunció que cerraría todas las tiendas de EEUU el día de las elecciones para alentar a sus clientes y empleados a votar.

Intentos y propuestas

Desde hace años se ha propuesto un feriado federal para todo el país para el Día de las Elecciones. En septiembre de 2018 el senador por Vermont Bernie Sanders, exaspirante a la candidatura presidencial demócrata, propuso un proyecto de ley con este propósito, pero no llegó lejos. En 2011 también lo hizo el representante demócrata por Michigan John Conyers, pero tampoco prosperó.

También se ha propuesto (sin frutos) hacer la votación el fin de semana. Así lo propusieron en 2017 el demócrata Jack Reed por Rhode Island en el Senado y la representante demócrata Louise Slaughter por Nueva York en la Cámara Baja. Pero esto también tendría sus problemas: si se hiciera el domingo, cristianos y judíos devotos tendrían inconvenientes. Y si se abrieran las urnas tanto sábado y domingo eso incrementaría los costos considerablemente, ya que habría que tener personal disponible ambos días.

Ninguna solución es perfecta. Y no es claro que una única solución definitivamente pudiera incrementar la participación electoral, como apunta The Washington Post. Pero eliminar un obstáculo como poder votar sin ser despedido sin duda lo haría más fácil para millones en el país.

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